Trastornos psicológicos – Suicidio

Trastornos psicológicos – Suicidio

En Estados Unidos, cada año se suicidan más de 29,000 personas, lo que convierte al suicidio en la undécima causa de muerte. De hecho, los suicidios superan a los homicidios por 5 a 3 en Estados Unidos, donde también dos veces más personas mueren por suicidio que por el VIH/SI DA (NIMH, 2000). Más mujeres que hombres intentan suicidarse, pero son más los hombres que tienen éxito, en parte porque los hombres eligen con más frecuencia medios violentos y letales como las armas.

Aunque el mayor número de suicidios ocurre entre varones blancos mayores, desde la década de 1960 la tasa de intentos de suicidio ha estado aumentando entre los adolescentes y los adultos jóvenes. De hecho, los adolescentes representan el 12 por ciento de todos los intentos de suicidio en Estados Unidos, y el suicidio es la tercera causa de muerte en ese grupo de edad. Sin embargo, no se ha ofrecido explicación convincente de este incremento, aunque en esta época parecen ser particularmente fuertes las presiones de dejar el hogar, satisfacer las exigencias de la universidad o la profesión y sobrevivir a la soledad o a la ruptura de apegos románticos.

Los problemas externos como el desempleo, los costos financieros de asistir a la universidad y el temor de que el futuro se vea amenazado por una declinación económica también pueden aumentar los problemas personales.

Sin embargo, la conducta suicida es más común entre los adolescentes que tienen problemas psicológicos.

Mitos entorno al suicidio

Mito: Quienes hablan acerca de cometer suicidio nunca lo harán.

Realidad: La mayoría de la gente que se mata ha hablado de hacerlo. Dichos comentarios siempre deberían tomarse en serio.

Mito: Alguien que ha intentado suicidarse sin éxito no trataba de hacerlo en serio.

Realidad: Cualquier intento de suicidio significa que la persona tiene problemas profundos y necesita ayuda de inmediato. Una persona suicida tratará de hacerlo de nuevo, eligiendo un método más mortal la segunda o la tercera vez.

Mito: Sólo los perdedores (los que han fracaso en su carrera y en su vida personal) cometen suicidio.

Realidad: Muchas personas que se matan tienen trabajos prestigiosos, familias convencionales y buenos ingresos. Por ejemplo, los médicos tienen una tasa de suicidio varias veces mayor que la de la población general; en este caso, la tendencia a cometer suicidio podría estar relacionada con las presiones de su trabajo.

Las personas que consideran el suicidio están abrumadas por la desesperanza. Sienten que las cosas no pueden mejorar y no ven salida a sus dificultades. Esta es una depresión extrema y no es un estado mental al que se llegue con facilidad. De nada sirve decirle a una persona suicida que las cosas en realidad no son tan malas, pues ella sólo lo tomará como evidencia de que nadie entiende su sufrimiento. Pero la mayoría de los suicidas desean ayuda, a pesar de su poca esperanza de obtenerla.

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